En febrero del 2008 (gracias al Dr. Turing) encendí mi computadora y me encontré con la posibilidad de acceder a una emisora vía internet dirigida a los LGBT. Participé en sus chats y me dio ilusión por Radio Diversia, pensé: quizás llegaremos a ser comunidad. Pantuflas puestas me levantaba a seguir con los compromisos cotidianos. Todos los días a trabajar: audífonos, sonrisa, pantalla y teclado.
El científico inglés fue procesado en 1952 por mantener relaciones homosexuales con un joven de 19 años. Nunca se excusó, lo consideró innecesario, por lo cual fue condenado por "indecencia grave y perversión sexual". Tuvo que escoger entre la prisión o un tratamiento hormonal de estrógenos, aceptó esta última condena con importantes y penosas consecuencias físicas.
Hace tan solo unas semanas las instalaciones de la emisora Radio Diversia fue asaltada. El robo de sus computadores y bases de datos produjo una oleada de amenazas contra las personas que conformaban su red de apoyo y audio-espectadores. Se cerraron publicaciones, se abandonaron puestos de trabajo y pupitres en las universidades. Muchos se vieron obligados a huir.
Turing murió en extrañas circunstancias en 1954, nunca se esclareció si el envenenamiento por cianuro fue un descuido en el almacenamiento de químicos, suicidio o asesinato. Nadie alcanzó a hacerle un homenaje en vida por su “computadora teórica”, por develar los códigos nazis en la segunda guerra mundial, o por su aporte a la biología matemática.
¿Qué diría Turing? ¿Qué pensaría de las consecuencias adversas de su invaluable trabajo? No sabemos todo sobre él, pero con seguridad, como en 1952, no se excusaría. Como no se excusan los miembros de Radio Diversia, quienes buscan maneras de seguir al aire; no se excusan las cátedras LGBT de las universidades y no se excusan las parejas del miso sexo que se besan en la avenida Jiménez en Bogotá.
Yo tampoco me excuso, no me excuso por amar y ser amado, por ser “mi propia y especial creación”*, tampoco habrán excusas para por tomar la mano del hombre que amo y planear nuestra unión legal para este mismo año, no tiene por qué haber miedo, silencio, ni mártires.
¡Sin excusas Dr Turing! es un compromiso.
*Gloria Gaynor, I am what I am
2 comentarios:
Muy profundo. Profundisimo. No deberian haber excusas, no para aquello que no es malo, no porque sea malo o bueno, sino porque en la vida muchas cosas solo son, y esas nos pertenecen, nos diferencian, mas bien identifican! Dejar la bobada, vivir la vida, sin excusas, porque es lo que es: la vida, un ratico.
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